poco a poco fui creciendo aun cuando ya tenia 30, mi vida estaba de algún modo mejorando pero aun le hacia falta algo o mas bien alguien, ese alguien que era quien se robaba cada noche de mi vida, cada segundo de sueño, cada día de sol, cada atardecer, mejor dicho cada segundo de mi ser, siempre he sabido que amor solo llega una vez en la vida, no hay forma humana ni sensata de saber por que ocurre pero así es, lo comparo con una bengala de esas de salvar vidas, solo cuentas con un cartucho y cuando se quema no hay vuelta a tras, todo el resto de la vida gira al rededor de ese cartucho y para mi no fue la excepción, desde hace un par de años me a ocurrido que mi mente no saca de si al que fue ese cartucho, ese primer amor, ese que nunca se olvida, ese que ama hasta el fin de los días.me hice el propósito de seguir adelante, lo intente y fu ademas de difícil confuso, no lograba apaciguar mi mente y mucho menos mi corazón, distraer lamente se había convertido en un propósito fundamental para tratar de continuar, lo hice pero no logre nada, simplemente la mente y el corazón no permitían que se siguiera adelante, pero la vida misma se encarga de hacer que las cosas se alinien como si den libro se tratara donde no se puede cambiar nada o donde por mas letras que se escriban el final siempre será el mismo, es así como aquel 1 de febrero recibo un mensaje inesperado, un me haces falta camuflado, y un te amo temeroso pero con una profundidad que nadie puede desconocer.
Desconcertado pensaba que la vida me jugaba una mala pasada, hasta el punto de pellizcarme para darme cuenta de que lo que ocurría era real, ambos vivimos muchas cosas, tantas que no se logran ni contar ni recordar, solo se que hemos reído tanto que no recuerdo desde cuando lo hacia, fue así que de nuevo mi corazón latió con fuerza, el nunca busco lo que le faltaba, el simplemente esperó y así ocurrió, llego para hacernos felices, si hacernos a mi mente y a mi corazón.
Llegara el momento donde de nuevo pueda sentir su olor, que es tan difícilmente de describir y que solo diré que ese aroma me llega la alma, ver sus ojos avellana brillante, esos expresivos y simpáticos ojos, ver esa sonrisa esa queme enamoro desde el primera que lo vi, sentir de nuevo su figura delgada, frágil pero que para mi ser es la mas imponente de todas y de nuevo caer rendido a sus pies.
